Día de Europa: derechos sociales e igualdad como pilares de la Europa que queremos
En un contexto europeo marcado por la incertidumbre y el aumento de las desigualdades, queremos afirmar con claridad una idea fundamental: la mejor manera de reforzar la seguridad, impulsar la prosperidad y proteger la libertad democrática en Europa es invertir en políticas sociales y de igualdad.
Crecen los discursos contra la igualdad entre mujeres y hombres, se debilitan los consensos democráticos y aumentan la pobreza, la precariedad y las desigualdades. Y, como siempre, las mujeres —especialmente las más vulnerabilizadas— son quienes sostienen el coste social de cada crisis.
No habrá una Europa fuerte si millones de mujeres continúan sosteniendo la pobreza, la precariedad y la exclusión. No habrá cohesión social ni democracia sólida si las políticas públicas dejan de proteger a quienes enfrentan discriminaciones estructurales. Y no habrá libertad real para decidir qué modelo de sociedad queremos construir si la igualdad deja de ser una prioridad política.
Las políticas sociales son imprescindibles para alcanzar los objetivos del Pilar Europeo de Derechos Sociales. Por eso, la posible dilución del Fondo Social Europeo (FSE) dentro de instrumentos financieros más amplios representa una amenaza gravísima para las políticas feministas y sociales en toda Europa.
¿Por qué debemos actuar ahora?
Porque sin política social no hay igualdad real.
La igualdad no se sostiene con discursos vacíos. Necesita inversión pública, políticas específicas y compromiso institucional. Sin financiación feminista:
- se recortan derechos,
- se precarizan vidas,
- y las desigualdades vuelven a invisibilizarse.
Porque lo que se diluye deja de tener impacto.
Si las políticas específicas en materia de igualdad desaparecen dentro de fondos genéricos, las desigualdades estructurales dejan de nombrarse… y lo que no se nombra, no se transforma.
Porque los derechos no pueden depender de la voluntad política de cada gobierno.
El Fondo Social Europeo ha sido una garantía común frente a retrocesos políticos nacionales. Debilitarlo significa dejar los derechos de las mujeres al arbitrio de gobiernos más o menos sensibles con la igualdad y la justicia social.
Porque la pobreza en Europa tiene rostro de mujer.
Las mujeres continúan siendo las más afectadas por la pobreza, la precariedad y las desigualdades estructurales en toda Europa. Actualmente, Más de 65 millones de mujeres están en riesgo de pobreza. Cualquier debilitamiento del fondo y de las políticas sociales y de igualdad impactará especialmente en las mujeres monomarentales, racializadas, migrantes, con discapacidad y en aquellas que ya se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad social y económica.
Porque invertir en igualdad genera prosperidad y favorece la cohesión social.
La igualdad es una inversión social, económica y democrática. La autonomía económica de las mujeres fortalece el bienestar colectivo, la democracia y el futuro común europeo. Una Europa que protege derechos sociales es una Europa más segura, más justa y más fuerte.
El Día de Europa debe ser también un día para reivindicar qué Europa queremos defender.
Queremos una Europa:
- Que invierta en derechos sociales y en igualdad como pilares de seguridad y prosperidad.
- Que combata la pobreza y la exclusión.
- Que defienda la democracia frente al odio y la reacción.
- Que fortalezca la comunidad de valores que compartimos: igualdad, justicia social, solidaridad y derechos humanos.
Porque Europa no se defiende con militarización ni recortes.
Europa se defiende garantizando derechos, justicia social y dignidad.
2026 será un año decisivo
Las negociaciones del marco financiero europeo 2028-2034 marcarán el futuro de las políticas sociales y de igualdad durante la próxima década. Si no actuamos ahora, mañana puede ser demasiado tarde. Por ello, invitamos a todas las organizaciones feministas del Estado español a involucrarse activamente en este proceso y adherirse al manifiesto conjunto para defender:
- Un Fondo Social Europeo autónomo y específico.
- Las políticas sociales y de igualdad como garantía democrática.
- La protección de las mujeres frente a la pobreza y la exclusión.
- Una Europa feminista basada en derechos, justicia social y democracia.
Es el momento de unir voces, construir alianzas y defender juntas lo que tanto ha costado conquistar. Porque defender la igualdad es defender Europa.
Conoce y firma aquí el Manifiesto conjunto en defensa del Fondo Social Europeo.






