El documento “Análisis de la Publicidad de la Gestación por Sustitución” denuncia que esta práctica es un negocio global en auge que explota a las mujeres, disfrazándolo con eufemismos y promesas.
En España es ilegal y sus contratos son nulos. Además, la nueva Ley de Salud Sexual de 2023 la califica como una forma de violencia contra las mujeres y prohíbe explícitamente su publicidad.
A pesar de esto, las agencias intermediarias se promocionan ampliamente en webs y redes sociales, usando imágenes idílicas, “paquetes” de servicios y lenguaje que deshumaniza a las gestantes y el proceso. El Observatorio de la Imagen de las Mujeres ha recibido numerosas quejas al respecto.
